Conversamos con Alvaro Pacheco sj

31/07/2010 | Publicado por: Sergio Delgado | Categoría: Multimedia & Comunicación

El próximo sábado 14 de agosto, Alvaro Pacheco Carve sj será ordenado sacerdote en la Iglesia del Sagrado Corazón (Colegio Seminario) – Montevideo (18:00 hs). Su primera misa la celebrará el domingo 15 a las 19:00 hs, en el mismo templo. Previo a la ordenación, conversamos con Alvaro sobre varios temas.

En tu invitación utilizas una imagen del lavatorio de los pies junto al texto Jn 15, 16 ¿Qué significa esta imagen y el texto para ti?

Cuando se acerca la ordenación presbiteral, hay muchos elementos simbólicos que aparecen, y muchas de esas imágenes -en sí verdaderas- tienen todo como para producir vértigo: sacerdote para siempre, representante de Cristo, dispensador de sacramentos, ministro de la Iglesia, puesto aparte por el Reino, etc.

Así que me pareció conveniente no olvidar ese aspecto del servicio humilde (y competente) a los demás, como el mismo Jesús nos enseñó en la escena del lavatorio de pies. Si bien habrá nuevas funciones, responsabilidades y -por qué no, privilegios como el de presidir la eucaristía- que el servicio propio del diácono no quede relegado sino que permanezca. La imagen es de un mosaico del Padre Rupnik, jesuita esloveno, que él compuso para la capilla Redemptoris Mater del Vaticano.

En el texto de Jn 15, 16: “No me eligieron ustedes sino que Yo los he elegido y los he destinado para que vayan y den fruto“, lo que más me impresiona es esa llamada que va más allá de nuestras limitaciones e infidelidades. La ordenación no se merece ni se consigue, es más bien la respuesta a un llamado de Dios y de la Iglesia. También me gusta meditar este llamado juntamente con una misión: en la Compañía de Jesús la misión es muy importante, y la ordenación nos abre a una nueva dimensión para poder mejor ayudar a los demás y, si Dios quiere, dar fruto.

¿Cuál es tu misión, desafíos, proyectos luego de la ordenación?

Esto engancha con la segunda pregunta: la misión es y seguirá siendo, como nos propone san Ignacio de Loyola, el ayudar a las almas, por medio del ministerio sacerdotal y también tratando que haya más fe y más justicia en el mundo, tanto en los ambientes en que nos toca vivir como en ambientes más de frontera. Concretamente eso significa para mí en este momento, según misión confiada por el Provincial, terminar algunos estudios especializados en derecho canónico (el derecho de la Iglesia), en filosofía del derecho (para poder llegar a ambientes universitarios más secularizados, como el nuestro) pero también en la teoría de los ejercicios espirituales (muy propio de nuestro carisma jesuita).

La idea es claro está muy pronto entrar de lleno en el trabajo pastoral e intelectual que llevan adelante nuestras comunidades y obras en Uruguay y en Argentina, ya que a partir de enero de este año 2010 pasamos a ser una única Provincia. Pero es verdad que también la Compañía nos puede pedir otra cosa en cualquier momento, y es una gracia poder vivir la vida religiosa y el ministerio con disponibilidad.

¿Qué estímulos y obstáculos de la sociedad actual influye en los cristianos para “dar fruto y que ese fruto permanezca”?

Anunciar la Buena Nueva del Evangelio en una sociedad como la actual es un gran desafío, pero seguramente lo fue en todos los tiempos, empezando por los tiempos de Jesús. El principal estímulo fue y sigue siendo que es un mensaje amable, verdadero, auténtico, que cala hondo en cuanto se capta y se puede profundizar. El desafío es que todos podamos abocarnos a esta misión de ser testigos del Evangelio, cada uno desde nuestro lugar, y por eso felicito iniciativas de encuentro y puntos de convergencia como la de esta Plaza Transfiguración.

Gracias Alvaro por tu tiempo y disposición.


One Response to “Conversamos con Alvaro Pacheco sj”

  1. Chichí dice:

    Se siente que los EEE ignacianos los conces en profundidad y, lsabes , seleccionar lo mas importante para San Ignacio de los EE,,ask trasmitirlo con devoción y amor. No olvidando algunas citas, pocas del Evangelio, para acercarnos mucho a Jesús, siempre presente Gracias a los que hicieron la entrevista