ECONOMISTA ATEO FINLANDES SE CONVIERTE EN SACERDOTE CATOLICO

03/07/2016 | Publicado por: Omar França | Categoría: Espiritualidad y Liberación

OSKARI JUURIKKALA

Economista finlandés ateo, nacido en 1984 descubrió a Cristo y a la Iglesia a través de los téologos economistas del siglo de oro español, fundadores de la ciencia económica moderna.  Pese a nacer en un ambiente claramente hostil al cristianismo y al catolicismo, el estudio científico de la economía lo llevó a conocer a los teólogos y al catolicismo. Fue ordenado sacerdote católico en abril de 2016.

Oskari Juurikkala es un finlandés que creció en una familia sin creencias religiosas. Su madre, la galardonada cineasta Kaija Juurikkala, se separó del padre de él cuando el niño tenía 3 años. Después tuvo otra pareja, con la que también rompió, y otra más que aportó nuevos hijos de una unión anterior.

Finlandia es un país donde la Iglesia Católica cuenta sólo con una diócesis, Helsinki. Apenas 14 mil católicos, el 0,2% de la población local, 26 sacerdotes y un solo obispo. Un territorio verde, plagado de lagos, bosques e islas, lluvioso… Allí nació y se desarrolló Kalle Oskari Juurikkala, sin formación o interés religioso alguno, con gusto por las matemáticas y competitivo desde pequeño

Oskari creció con interés en la filosofía y la economía, y llegó a ser asesor económico del partido Verdaderos Finlandeses, de Timo Soini, un político finlandés que se convirtió al catolicismo.

Oskari, estudiando historia de la economía, descubrió al conjunto de teólogos españoles de la Escuela de Salamanca que en el siglo XVI reflexionaban sobre la relación entre ética, dinero y libertad. Aquello le hizo pensar en la importancia del pensamiento católico

Además, él, que había vivido una infancia complicada en un entorno familiar desestructurado, entendía que defender la familia era algo importante, y veía que la Iglesia Católica se volcaba en esa tarea.

«Me acuerdo también el día en que entendí que Dios existe, porque yo ya recibía una formación y pensaba que la Iglesia católica tiene razón, pero Dios para mí era más una Idea que una Persona. Un día estaba haciendo mi oración diaria de 15 minutos, con Camino de San Josemaría, y de repente en vez de meditar conmigo mismo unos puntos de Camino, empecé a darme cuenta: “No. Eres un Tú… Dios es algo que comunica conmigo. Me trata como un tú. Y yo también puedo tratarle como un Tú, como otra persona”. Me acuerdo concretamente de ese momento y de ese lugar»

7 de junio de 2016.- (Oskari Juurikkala) (fuente: Opus Dei / Camino Católico

En el vídeo Oskari explica su testimonio de conversión y a continuación ofrecemos la versión del mismo que él ha escrito:

http://www.caminocatolico.org/home/videos/35-videos-de-testimonios/18939-oskari-juurikkala-era-ateo-leyendo-de-economia-descubrio-a-cristo-busco-en-google-y-hoy-ya-es-sacerdote-catolico

Me llamo Oskari, soy de Finlandia y descubrí la fe católica en 2002, especialmente a través del Opus Dei. En esa época, estudiaba Económicas y leía mucha filosofía. Me interesaba mucho la historia del pensamiento económico. Es curioso como a través de ese interés Dios me iba buscando, porque encontré, por ejemplo, que la ciencia económica no nace con Adam Smith u otros pensadores del siglo XVIII, sino bastante antes, en concreto con teólogos católicos, con la famosa Escuela de Salamanca. Y eso me hizo pensar: “Bueno, si la ciencia económica que me interesaba tanto nace de teólogos, entonces hay que ver qué hay ahí en la teología”.

En un momento dado leí un libro sobre la historia del cristianismo. Estaba escrito por luteranos para uso escolar, y me impactó mucho porque en ese momento yo no era creyente, no creía en Cristo, pero al leer la historia del cristianismo pensé: “No sé si es verdad, pero si es verdad, la versión original es la Iglesia católica”. Ya me quedé con la idea de que si un día me hacía cristiano, me haría católico. Poco a poco iba pensando: “Bueno, esta Iglesia católica es algo impresionante”.

Uno o dos años antes de mi conversión, yo pensaba que hay una cosa muy importante en la sociedad que es la familia, y hay una institución que especialmente habla en favor de la familia, que es la Iglesia católica, y eso me impactó mucho. Entonces, yo empezaba a pensar que la Iglesia sería para mí como un aliado en la defensa de la familia. En ese momento yo no tenía fe pero lo veía como una institución muy valiente.

Cuando ya pensaba que tenía que hacerme católico, aún no había conocido a ninguno, nunca había entrado en una iglesia, y en Finlandia hay muy pocas iglesias. Y entonces leí una entrevista a un economista español en la que mencionaba la Obra, en una o dos frases. Y como yo estaba ya pensando en esto, tomé el nombre Opus Dei, y pensé “¿Qué es esto?”, lo puse en Google, encontré la web de la Obra y así conocí el Opus Dei.

Con eso ya me interesé más, busqué un mail, les contacté, supe que hay un centro en Finlandia y así comenzó mi camino de conversión, me propusieron recibir charlas de formación para conocer un poco más la fe católica.

La primavera del 2002 hice un curso de doctrina básica de la fe católica y era una de las primaveras más felices de mi vida. Porque realmente descubrí un mundo tan bonito, que nunca me había imaginado algo así. Es que la fe católica era algo tan inimaginable para un chico que había sido un ateo, de estilo Richard Dawkins… La fe es una maravilla: es difícil darse cuenta de la belleza de la fe.

Me acuerdo también el día en que entendí que Dios existe, porque yo ya recibía una formación y pensaba que la Iglesia católica tiene razón, pero Dios para mí era más una Idea que una Persona. Un día estaba haciendo mi oración diaria de 15 minutos, con Camino de San Josemaría, y de repente en vez de meditar conmigo mismo unos puntos de Camino, empecé a darme cuenta: “No. Eres un Tú… Dios es algo que comunica conmigo. Me trata como un tú. Y yo también puedo tratarle como un Tú, como otra persona”. Me acuerdo concretamente de ese momento y de ese lugar.

A veces los creyentes en nuestra época están un poco desencantados por el ambiente difícil de la sociedad, de los medios, etcétera. Y yo en cambio tiendo a ser siempre muy optimista, quizá porque yo mismo salgo de un ambiente que no era creyente. Yo no sabía casi nada de la Iglesia católica hasta que era universitario. Sobre todo, en Finlandia, hay muy pocos sacerdotes católicos. En ese sentido, es una maravilla poder ordenarme y volver a Finlandia para ayudar a la Obra y a toda la diócesis, porque hay muchos que buscan la fe.

Podría pensarse que es un desafío volver como sacerdote a un país donde la Iglesia católica son solo el 0’2% de la población, pero yo lo veo más bien al revés. Primero, son muy pocos los sacerdotes, y habrá mucho trabajo que hacer. Se puede hacer muchísimo con tantas personas que no son católicos, pero son creyentes, o gente que busca, que están dispuestos a informarse y quieren saber más de la fe.

Un pagano fervoroso investigador de la economía

Con los años, la personalidad de Oskari tomó vuelo estudiando Economía, captando incluso el interés de algunos medios de comunicación que publicaban sus artículos, donde el joven economista cuestionaba la ética de algunos actores influyentes en la economía mundial: “La cultura de la avaricia y la presencia de enormes incentivos financieros para acometer estrategias fraudulentas -escribe en uno de sus artículos- debería ser contrarrestada por fuertes sanciones. El fracaso de los códigos legales actuales para castigar estos actos ha promovido algo así como la ley de la jungla.”

Oskari es autor de varios libros de economía y numerosos artículos de su especialidad.

Pero el año 2001 este joven de ideas liberales y materialistas sería sorprendido por Dios, quien le mostraría un nuevo horizonte vocacional y Oskari respondería. No fue cosa simple conquistar a un joven que disfrutaba su vida, con proyectos profesionales, deseoso de formar una familia y que además era ateo, “pagano”, según él mismo señala. Dios entonces llegaría a él suavemente y en lo que más disfrutaba este joven finlandés, la economía.

“Yo leía mucha filosofía. Me interesaba la historia del pensamiento económico. Es curioso cómo encontré, por ejemplo, que la ciencia económica no nace con Adam Smith u otros pensadores del siglo XVIII, sino bastante antes, en concreto con teólogos católicos, con la famosa Escuela de Salamanca. Y eso me hizo pensar: «Bueno, si la ciencia económica nace de teólogos, entonces hay que ver qué hay ahí en la teología»”.

La ternura de Dios

Ese rasgo cultural Finlandés por conocer, asir el conocimiento, competitivo, seduciría con lo trascendente a Oskari. Buscó, leyó algunos libros de antropología filosófica cristiana (¡no elegía el camino fácil!) y quedó deseando saber más de este universo de valores que el cristianismo propone. “La verdad es que yo no sabía nada, ¡nada de nada!… yo era un pagano en el sentido más propio de la palabra”, señala.

En medio de esta búsqueda, llegó a sus manos una entrevista a un economista español que en un par de ocasiones refirió al “Opus Dei”; dos palabras que se fijaron en la mente de Oskari aunque sin tener idea de qué se trataba el asunto.

Como todo joven acudió a la herramienta que con mayor agilidad ofrece hoy información… Google. Rápido tomó noción de qué se trataba en términos amplios este Movimiento, encontró el portal web de la Obra, su dirección en Helsinki y les escribió un correo preguntando cuando podía visitarles.

“Fui después de Navidad. Al ir hacia allí, iba pensando: ¿Cómo será un centro del Opus Dei? ¡No tenía ni idea de cómo podría ser! La casa estaba en un edificio normal de pisos, …con una sala de estar acogedora, cómoda, bien puesta… y una capilla muy bonita. Pero lo mejor eran las personas: agradables, naturales, alegres. Supe desde el principio que había llegado al lugar exacto. Supe al instante que de aquí vendría algo grande para mi vida”.

En la primavera del año 2002 Oskari comenzó su formación cristiana. En octubre su felicidad alcanzaría, dice, un clímax que desconocía hasta entonces al recibir el bautismo. Pero había más para él, pues en el camino de la fe, del amar, cuando ya se ha logrado una meta, Dios propone algo más… Kaija, madre de Oskari, recuerda la transformación que observaba en su hijo: “Cuando empezó a ir por el centro de la Obra noté, al charlar con él, que su vida sentimental se abría y se hacía más tierna. A veces se emocionaba cuando estaba hablando de algo”.

“Dios se comunica conmigo”

Así, a medida que Dios ablandaba el corazón de este joven, sembraba también un deseo infinito que Oskari descubriría en oración… “Me acuerdo del día en que supe que Dios existe, porque Dios para mí era hasta entonces más una idea que una Persona. Un día estaba haciendo mi oración diaria de 15 minutos, con “Camino” de San Josemaría, y de repente en vez de meditar conmigo mismo unos puntos de “Camino”, empecé a darme cuenta: «No. Eres un Tú… Dios se comunica conmigo. Me trata como un tú. Y yo también puedo tratarle como un Tú, como otra persona». Me acuerdo concretamente de ese momento y de ese lugar… Dios no se me apareció, pero me dio fuerzas para entender sin ninguna sombra de duda, que tenía vocación al celibato… Desde que me decidí supe que no quería sólo intentarlo. «Si elijo ese camino, lo sigo hasta el final», me dije”.

Kalle Oskari recibió el presbiterado en la Prelatura del Opus Dei en Italia, el 22 de abril de 2016.  Volverá a Finlandia a ejercer su sacerdocio.

Aquí transcribimos la entrevista que se difundió por parte de la Prelatura del Opus Dei

Me llamo Oskari Juurikkala, soy de Finlandia y descubrí la fe católica en 2002, especialmente a través del Opus Dei. En esa época, estudiaba Económicas y leía mucha filosofía. Me interesaba mucho la historia del pensamiento económico. Es curioso como a través de ese interés Dios me iba buscando, porque encontré, por ejemplo, que la ciencia económica no nace con Adam Smith u otros pensadores del siglo XVIII, sino bastante antes, en concreto con teólogos católicos, con la famosa Escuela de Salamanca.

Y eso me hizo pensar: “Bueno, si la ciencia económica que me interesaba tanto nace de teólogos, entonces hay que ver qué hay ahí, en la teología”.

En un momento dado leí un libro sobre la historia del cristianismo. Estaba escrito por luteranos para uso escolar, y me impactó mucho. En ese momento yo no era creyente, no creía en Cristo, pero al leer la historia del cristianismo pensé: “No sé si es verdad, pero si es verdad, la versión original es la Iglesia católica”. Ya me quedé con la idea de que si un día me hacía cristiano, me haría católico. Poco a poco iba pensando: “Bueno, esta Iglesia católica es algo impresionante”.

Uno o dos años antes de mi conversión, yo pensaba que hay una cosa muy importante en la sociedad que es la familia, y hay una institución que especialmente habla en favor de la familia, que es la Iglesia católica, y eso me impactó mucho.

Empezaba a pensar que la Iglesia sería para mí como un aliado en la defensa de la familia. En ese momento yo no tenía fe pero la veía como una institución muy valiente.

Cuando ya pensaba que tenía que hacerme católico, aún no había conocido a ninguno, nunca había entrado en una iglesia, y en Finlandia hay muy pocas iglesias.

Y entonces leí una entrevista a un economista español en la que mencionaba la Obra, en una o dos frases. Y como yo estaba ya pensando en esto, tomé el nombre Opus Dei, y pensé “¿Qué es esto?”, lo puse en Google, encontré la web de la Obra y así conocí el Opus Dei.

Con eso ya me interesé más, busqué un mail, les contacté, supe que hay un centro en Finlandia y así comenzó mi camino de conversión, me propusieron recibir charlas de formación para conocer un poco más la fe católica.

La primavera del 2002 hice un curso de doctrina básica de la fe católica y fue una de las primaveras más felices de mi vida. Realmente descubrí un mundo tan bonito, que nunca me había imaginado algo así. La fe católica era algo inimaginable para un chico que había sido un ateo, de estilo Richard Dawkins… La fe es una maravilla: es difícil darse cuenta de la belleza de la fe.

Me acuerdo también el día en que entendí que Dios existe, porque yo ya recibía una formación y pensaba que la Iglesia católica tiene razón, pero Dios para mí era más una Idea que una Persona.

Un día estaba haciendo mi oración diaria de 15 minutos, con el libro Camino de San Josemaría y, de repente, en vez de meditar conmigo mismo unos puntos de Camino, empecé a darme cuenta: “No. Eres un Tú… Dios es algo que comunica conmigo. Me trata como un tú. Y yo también puedo tratarle como un Tú, como otra persona”. Me acuerdo concretamente de ese momento y de ese lugar.

A veces los creyentes en nuestra época están un poco desencantados por el ambiente difícil de la sociedad, de los medios, etcétera. Y yo en cambio tiendo a ser siempre muy optimista, quizá porque yo mismo salgo de un ambiente que no era creyente.

Yo no sabía casi nada de la Iglesia católica antes de ser universitario. Sobre todo, en Finlandia, hay muy pocos sacerdotes católicos. En ese sentido, es una maravilla poder ordenarme y volver a Finlandia para ayudar a la Obra y a toda la diócesis, porque hay muchos que buscan la fe.

Podría pensarse que es un desafío volver como sacerdote a un país donde la Iglesia católica son solo el 0’2% de la población, pero yo lo veo más bien al revés.

Primero, son muy pocos los sacerdotes, y habrá mucho trabajo que hacer. Se puede hacer muchísimo con tantas personas que no son católicos, pero son creyentes, o gente que busca, que están dispuestos a informarse y quieren saber más de la fe.

La web del Opus Dei ha publicado el testimonio de Oskari en YouTube en primera persona, en español

Fuente: Religión en Libertad

La web del Opus Dei ha publicado el testimonio de Oskari en YouTube en primera persona, en español

https://www.youtube.com/watch?v=SyJiFwwnwTE

https://www.youtube.com/watch?v=5hIHQb_1fwQ


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