SACERDOTE, “JUEZ” DEL CAMPEONATO DE TENIS NORTEAMERICANO

13/05/2012 | Publicado por: Omar França | Categoría: Vida y Salud

SACERDOTE, “JUEZ” DEL CAMPEONATO DE TENIS NORTEAMERICANO
Un cura manda en la cancha  Fuente: Diario El Mundo Madrid 3 set.2011

Ordenado sacerdote por la Iglesia Católica en el año 1999, este nigeriano nacionalizado estadounidense ejerce de juez de silla en el US Open de tenis

Es imposible distinguir a Paul Arinze de cualquier otro juez de Flushing Meadows. Protegido por unas gafas de sol y enfundado en el uniforme azul marino de Ralph Lauren, dirige los partidos desde su silla o escruta el impacto de los golpes de los tenistas sobre la línea temeroso de que lo contradiga el ojo de halcón.

Y sin embargo, Arinze es árbitro tan sólo a tiempo parcial. El resto del tiempo ejerce como sacerdote católico en Wisconsin. Hasta hace unos meses en la parroquia de San José de Dodgeville y desde entonces como responsable de vocaciones de la diócesis de Madison.

Arinze nació en Nigeria. Su padre era un letrado influyente. Pero él no quiso seguir su estela. En parte por labrarse su propio futuro y en parte por su admiración hacia los misioneros irlandeses, con los que trabó amistad en la escuela.
Le atraía la idea de servir a la gente y por eso entró en el seminario. Una decisión que cambió su vida para siempre y lo condujo a Estados Unidos en 1995. Desde entonces, Arinze ha vivido en la diócesis de Madison.
Pero el sacerdocio no es la única pasión de Arinze, que empezó a amar el tenis en Nigeria ejerciendo como recogepelotas en los partidos de su padre. Sus jugadores favoritos eran John McEnroe, Jimmy Connors y Chris Evert.

Pero era consciente de que sus cualidades no le permitirían ejercer el tenis profesional. Demasiado corpulento y falto de tracción, había abandonado su sueño cuando un día se le acercó un desconocido mientras veía un partido universitario. Le dijo que al día siguiente volviera con un pantalón bermuda caquis. Y, sorprendentemente, allí apareció de esa guisa y le puso en una silla.

Desde entonces, Arinze ha ido ascendiendo en el escalafón del circuito de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP) y ha dirigido partidos en distintos torneos de Miami, Tennessee y California. Y no sólo en Estados Unidos. También sobre la hierba de Wimbledon.

«Siempre digo que Dios tiene cosas más importantes que hacer que ayudar a un jugador», decía Arinze esta semana. «Si lo hiciera, todo el mundo ganaría. Pero no me parece mal que los tenistas se santigüen. Si les ayuda a calmar los nervios, mucho mejor».

Al llegar a los torneos, Arinze mira siempre dónde está la iglesia católica más cercana y se presenta a sus sacerdotes.

Los otros jueces le conocen aquí como Father Paul o FP, y algunos le acompañaron el domingo a la Catedral de San Patricio en la Quinta Avenida. Dice que los responsables del circuito le han ofrecido un empleo a tiempo completo pero ha dicho que no. Por ahora, Dios sigue siendo más importante que el tenis.

«No veo mal que los jugadores se santigüen. Si les ayuda a calmar los nervios, mucho mejor»

1973: Nace en Nigeria. 1995: Llega a EEUU como seminarista. Se instala en el estado de Wisconsin. 1999: Es ordenado sacerdote católico. 2000: Empieza a ejercer como juez de silla en distintos torneos de la ATP. 2010: Adquiere la ciudadanía estadounidense. 2011: Ejerce como juez de silla y juez de línea en el US Open.


Comments are closed.