TALENTOSO NOVELISTA FRANCES CONVERTIDO AL CATOLICISMO

05/11/2011 | Publicado por: Omar França | Categoría: Multimedia & Comunicación

UNO DE LOS MAXIMOS LITERADOS FRANCESES DE HOY CONVERTIDO AL CATOLICISMO

MAURICE DANTEC –
Una de las figuras más controvertidas de la literatura francesa actual es el polémico escritor, que dice inscribirse en el ámbito «futurista». Al mismo tiempo el más talentoso.

Hace poco que Maurice Dantec, este intelectual excéntrico, admirado por la crítica, se ha atrevido a gritar en público que «no hay futuro para la humanidad fuera de Cristo».

Nacido en Grenoble (1959) en el seno de una familia comunista, se hizo célebre en 1993 por su primera novela “La sirena roja” Luego ha escrito numerosas novelas apocalípticas y de metafísica-ficción que han tenido enorme éxito:

“Las raíces del mal” “los Niños de Babilonia” “Cosmos incorporado”, “Teatro de operaciones” (tres volúmenes) y otras.

La primera impresión que tenemos de Maurice Dantec es un tanto inquietante: contraído, el cabello negro acompañado de una barba mal rasurada (al estilo de Mickey Rourke), la mirada escondida detrás de unos anteojos negros que usa permanentemente incluso dentro de los sets de televisión. Aquellos que no lo conocen afirman que es un hombre afable, gentil, muy respetuoso, una persona que jamás elevaría su voz en privado y que sería incapaz de dejar a alguien en evidencia frente a una equivocación.

David Kesam, que ha pasado con Dantec innumerables experiencias que lo han llevado de ser solo su editor a ser su amigo durante estos tres últimos años, no puede hablar de él sin emocionarse y sin poner en evidencia su ¨luz artística pero humana y su potencia transfiguradora.¨ Pero si nunca nos hemos acercado a él y nos dejamos guiar por las fotos que circulan y por sus apariciones en televisión, diríamos que estamos frente a un ilusionista o tarotista. Estaríamos muy equivocados. Maurice Dantec es primeramente un escritor, un profeta, un místico, un guerrero cristiano, sionista y pro americano, un anti laicista y un contra revolucionario militante. En suma, el último gran escándalo de la literatura francesa.

Se convirtió al catolicismo hace tres años, eligiendo expresamente el momento donde la religión de la Santa Iglesia Romana es, como el dice, ¨irresistiblemente condenada¨. Dantec vive en Canadá desde 1998. Eligió el exilio voluntario en Montréal, donde vive con sus esposa e hija en un inmenso piso de 400 metros cuadrados, impulsado por el disgusto hacia la vieja Europa nihilista entregada a un Islam, según el, incontrolable: ¨no quería que mi hija fuese agredida por estas bestias feroces¨, declaró para justificar su partida.

Se bautizó entonces en Montréal, en una pequeña capilla de los Padres de la Santa Cruz, por un anciano dominico de 86 años, Edouard Roubillard recomendado por sus amigos tradicionalistas. Un hombre santo, extremadamente culto que celebraba los sacramentos por última vez luego de una vida dedicada a traducir las obras del Conde de Newman y los textos de Santo Tomás de Aquino. Para Dantec, ese día comenzó su transfiguración. El bautismo fue para el un nuevo comienzo, marcó su redescubrimiento como persona, ¨la copresencia entre el Yo que proyecta su origen y transcribe su télos a través de la Nada¨, como lo describe en su diario, American Black Box publicado recientemente por Albin Michel, último tomo de la trilogía El Teatro de las Operaciones iniciada en 1999.

Dicha obra se destaca, como en los dos primeros tomos, por las 700 páginas de una prosa que fluye dentro de las profecías apocalípticas, consideraciones místico científicas y de reflexiones histórico políticas incendiarias.

Esta conversión lleva a Dantec hacia una reconciliación con la verdad o más aún, a un regreso a la verdad última y definitiva como recurso contra el nihilismo y las ilusiones profanadoras de sus contemporáneos. Dantec se considerada un francés errante en América, como el mismo lo describe ¨un refugiado político meta social en exilio permanente¨.

Proveniente de una familia de militantes comunistas, educado en el culto de la URSS y la devoción a José Stalin (su padre dirigía la agencia de prensa del Partido Comunista de Francia), adolescencia marcada por la dureza de la periferia de Paris en Ivry-sur-Seine donde el concepto de conducta no era precisamente poner la otra mejilla sino todo lo contrario(…) decidió que con su bautismo y su conversión al catolicismo se convertiría en un ¨testigo que no se calla jamás solo en el silencio de Dios¨. Escribe entonces en su diario: ¨estoy aquí para decir que la Palabra no está muerta, para dar decir que ella se hace Acto. Soy un católico. Un católico del futuro, un católico del Fin de los Tiempos.¨

Dantec afirma haber encontrado hoy a su ¨familia natural¨. Vive su conversión como una ¨gracia de Dios, porque la fe es una gracia¨. Si bien aún no ha recibido el sacramento de la confirmación ya que el Padre Roubillard fallece súbitamente, se declara católico practicante ¨porque una religión que no se practica queda en la abstracción.¨ Por lo tanto nada es más improbable que su conversión.

¿Quién era Dantec entonces? Muchas cosas al mismo tiempo: un excluido de la periferia, un dandy punk roquero, un escritor maldito, un mito de las masas, una leyenda viva, un provocador. Un gran torbellino anti moderno, un genio de la cultura pop con un pie dentro del marketing y otro en la mística psicodélica. En suma alguien que sabe perfectamente que es el nihilismo por haber estado involucrado hasta el cuello para sacarle provecho: ¨fui hasta el fondo del nihilismo. Pero a diferencia de Houellebecq, traspasé el espejo me convertí al cristianismo, cosa imposible para un nihilista¨, afirmó en una entrevista para el semanario francés VSD.

En su juventud, luego de haber interrumpido sus estudios por razones de salud (era asmático) y de esfuerzos autodidactas en la universidad, debuta en los años setenta en la música psicodélica fundado dos grupos con nombres provocadores: Etat d´Urgence (Estado de Urgencia) y Artefact (Artefacto), grupo experimental de pop electrónico donde tocaba el piano apoyado en textos futuristas.

Luego se recicló para entrar en el ámbito en el plano de la publicidad, trabajando con un gurú millonario. Esto también fue un pasaje vacío. Tanto así que una noche descubrió la desesperanza que sufría el gurú con el cual trabajaba, considerado como un mito viviente pero forzado a beberse una botella de whisky por día para sobrevivir al fracaso de no haber escrito nunca una novela.

Luego de años habiendo desgastado sus neuronas para vender autos y programas de computación, comprendió que había llevado al extremo su cerebro, que no lograría nunca inventar una historia, seguir una trama durante treinta página. Sobretodo entendió que sus millones, su vida de bacán, sus bólidos y las bellas chicas, su villa en Ibiza y su yate en Noirmoutier, nunca podrían llenar el vacío espiritual.

Fuentes:
http://www.lefigaro.fr/magazine/20060916.MAG000000088_dantec_repart_en_guerre.html
http://www.mauricedantec.com/


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